Buscar
  • Alexa Castillo Nájera Zaliv

VIOLENCIA DE GÉNERO: DE MACHISMOS A MICROMACHISMOS

Actualizado: 25 mar 2021

¡Qué Vulvaridad! la violencia de género ha visto tantas transformaciones a lo largo de los siglos y hoy, seguimos naturalizándola con sus nuevos disfraces. La violencia de género se refiere a los actos dañinos dirigidos contra una persona o un grupo de personas en razón de su género o expresión de género.

El género es un performance, es como eliges presentarte a la otredad (las otras personas). Comprendiendo que la identidad es cómo me siento: CIS (persona con vulva biológica que se vive como mujer –persona con pene biológico que se asume como hombre), trans (persona que vive una discordancia entre sus genitales y su género) queer (persona no heterosexual que no le importan las etiquetas) o las llamadas identidades culturales como les Muxes en México y dos espíritus en Canadá; la orientación erótico-afectiva es quien me atrae (hombres, mujeres, ambos, todos, nadie, etc.); el sexo lo comprenden una serie de características físicas, anatómicas, cromosómicas, gonadales, hormonales que deciden el sexo biológico: machos-hembras-intersexuales. (ver DIVERSIDAD SEXUAL)


La violencia de género ha sido y sigue siendo una de las manifestaciones más claras de la desigualdad, subordinación, y de las relaciones del abuso de poder de lo masculino hacia lo femenino.


El término se utiliza principalmente para subrayar las diferencias estructurales de poder, el patriarcado, basadas en la opresión del género femenino, colocando a las mujeres, las infancias y la comunidad LGBT+ en situación de riesgo frente a múltiples formas de violencia.


El sexismo (discriminación por género) castiga, señala y segrega a quienes retan las imposiciones del binomio separatista de la masculinidad/feminidad y los roles de género que esa elección conlleva, en vez de aceptarnos diversas y de colores propios excluyen a todas las personas quien se atrevan a salir de la heteronormativa.


Este tipo de violencia se basa y se ejerce por la diferencia subjetiva entre los sexos. Apoyados en la teoría biologisista de Darwin donde sustenta la superioridad del hombre por tener falo y fuerza.


En pocas palabras, las mujeres enfrentan violencia por el mero hecho de ser mujeres de cualquier estrato social, nivel educativo, cultural o económico, nadie queda exenta.


El objetivo del agresor es producir daño y conseguir el control sobre la mujer, por lo que se produce de manera continuada en el tiempo y sistemática en la forma, como parte de una misma estrategia.



El machismo es una ideología que engloba el conjunto de actitudes, conductas, prácticas sociales y creencias destinadas a promover la superioridad del hombre sobre la mujer. Se construye a través de la polarización de los roles y estereotipos que definen lo masculino de lo femenino. Su principal característica es la degradación de lo femenino; su mayor forma de expresión, la violencia en cualquiera de sus tipos y modalidades.


“los estereotipos sobre el machismo constituyen… uno de los elementos en los que se sustenta la homofobia.” Mathew Gutmann

Los micromachismos son comportamientos que denotan el dominio masculino de “baja intensidad” en la vida cotidiana, son gestos aceptados socialmente, casi imperceptibles, denominados así porque a través de los años los hemos naturalizado, legitimizado e inbisibilizado, aceptándolos y perpetuado de manera impune, con o sin consciencia de ello.


Existen cuatro tipos:


1) Utilitarios: El que ha dividido el espacio en público, el de poder, y el privado, el de cuidados y hogar. Delega automáticamente ciertas tareas en la mujer por ser mujer, como el cuidado de la familia, la limpieza del hogar y la cocina. Nos programaron con los roles de género para no cuestionar y poder castigar a quien se quiera salir del molde. Te has preguntado ¿Qué es ser una dama?


Antes de capitalismo, todas las mujeres trabajábamos, después de la entrada de las fábricas, el lugar de una dama era en su casa, controlada y al servicio de su marido, que la cuidaba y mantenía (roma-casa-latín-domus-dominada-domicilio-domesticada) aceptándose como inferiores, subordinadas al hombre y a merced de su caprichos. Como una estrategia de control, el patriarcado le dio un solo reino a la mujer, su casa, ahí podía ejercer un dejo de poder subjetivo…y comenzó a dividir a las mujeres con el mito de las princesas, el príncipe y su reino, de las plebeyas que tenían que trabajar para conseguir su independencia, las mujeres de segunda o tercera categoría dependiendo de su físico y no de su mente. Reina en su casa (esclava) o sin dueño y prostituta en la calle. El costo, su libertad absoluta. Las mujeres viudas y sin derecho a heredar ni poseer bienes, debieron seguir trabajando, fortaleciendo la rivalidad entre mujeres, separándolas, debilitando su fuerza, haciéndolas enemigas. El desprecio por las trabajadoras, la clase y la raza, afianzó sus garras y la fuerza de esa primera ola vivió un declive, pausando sus destellos en EUA y Europa.


La primera ola del feminismo cuestionaba principalmente las nociones tradicionales de la feminidad que suponían a la mujer como dependiente del matrimonio y vinculada con el ambiente doméstico. La mujer no tenía el derecho a trabajar, y en caso de tenerlo, su remuneración económica era muy inferior a la de los trabajadores masculinos.


Las primeras demandas del movimiento consistieron en reivindicar la equidad dentro del núcleo matrimonial, el derecho a trabajar y a la misma remuneración por el mismo trabajo, la equidad educacional y el derecho de propiedad.

Siglos más tarde, seguimos luchando para romper el techo de cristal (limitación velada del ascenso laboral: conjunto de normas no escritas al interior de las organizaciones que dificulta a las mujeres tener acceso a los puestos de alta dirección) y la brecha salarial constante que paga menos a la mujer que al hombre por hacer las mismas actividades.



De acuerdo con la Encuesta Nacional de ocupación y Empleo (ENOE) al primer trimestre de 2018, los salarios de hombres y mujeres aún tienen una brecha importante.




Esta brecha salarial es internacional y ninguna profesión queda exenta. En Hollywood, según recoge Forbes, la diferencia entre el actor y la actriz mejor pagados es de 33 millones de diferencia. Mientras que Dwayne 'The Rock' Johnson ha ganado 89,4 millones de dólares a lo largo del último año, Scarlett Johansson ha obtenido 56. De esta manera, la actriz mejor pagada de Hollywood está a la altura del sexto actor con mayores beneficios, Adam Sandler.


Durante una entrevista con la revista Marie Claire U.K., Natalie Portman confesó que recibió un pago tres veces más bajo que Ashton Kutcher en la comedia romántica Amigos con derechos (2011).


2) Encubiertos: Son casi imperceptibles para el ojo no entrenado y permiten que el hombre manipule a la mujer para hacer lo que él quiere y no lo que ella quiere o necesita. Este tipo de actitudes impiden que la mujer piense por sí misma y reaccione asertivamente. Este tipo de violencia emocional incluye comportamientos tóxicos como la manipulación emocional, el control, el abuso de confianza, la intromisión en la intimidad o los engaños y mentiras.


-Mansplaining: Hombre que cuestiona tu conocimiento con su sabiduría y explica algo a una mujer de forma condescendiente y paternal, y además lo hace de una forma muy inexacta porque es muy probable que ni siquiera domina el tema, pero se siente con la autoridad de corregir y desacreditar el discurso de la mujer.


-Gassligth: Consiste en hacerle creer a una mujer, que está loca o que no vio lo que vio…

Su fin es conseguir que alguien dude de sus sentidos, de su razonamiento y hasta de la realidad de sus actos. A través de la repetición de afirmaciones, la negación de hechos que sí han ocurrido realmente y el uso de la dependencia emocional, el maltratador ejerce poder y acaba anulando por completo su voluntad.


-Manspreading: Tendencia por parte de muchos hombres a ocupar mucho más espacio de lo necesario en los asientos de los transportes públicos a fuerza de abrir o estirar mucho sus piernas.




3) De crisis: Se trata de lenguaje, estrategias psicológicas y comportamientos que persiguen mantener la desigualdad cuando el hombre se ve amenazado porque la mujer aumenta su autonomía o poder personal.


-Victimismo y culpa: Nos llena de cargas y responsabilidades que NO NOS CORRESPONDEN.


-Hiper-control: Sobre las actividades, tiempos y espacios de la mujer frente al temor de que su aumento de poder real o relativo, pueda dejarlo a él en un segundo plano o inferiorizado.


-Resistencia pasiva y distanciamiento: Utilizando la falta de apoyo de la mujer en ese momento. Amenazas de abandono o infidelidad, distanciamiento y silencios largos.


3) Coercitivo: Desautorización y sometimiento. Se producen cuando el hombre presiona a la mujer para imponerse. Para conseguirlo, puede ejercer una presión psicológica, moral o económica. Se manifiesta en comportamientos muy sutiles como que el hombre se siente a la mesa y espere que le sirvan de comer, que él tenga la última palabra.


-Manterrumpting: la interrupción innecesaria de un hombre hacia una mujer cuando ella está hablando, normalmente sobre la creencia de que su discurso o su opinión son menos válidas o importantes que las del hombre que la interrumpe. Con este acto el hombre no solo ningunea la opinión de la mujer, sino que se adueña de un espacio que la correspondía hasta el momento de la interrupción.


-Bropianting: se trata de ese momento en el que tienes una idea, la aplicas y un hombre se lleva el crédito. Un fenómeno similar es el «efecto Matilda» antecedentes reales donde la mujer fue borrada de la historia.


-Nettie Stevens (1861-1912), descubrió los dos tipos de cromosomas, el X y el Y, los que determinan el sexo de un ser vivo sin embargo fue otro genetista que publico en el mismo año sus estudios se llevo el crédito.


-Rosalind Franklin (1920-1958), cuyas aportaciones fueron imprescindibles para el descubrimiento de la estructura del ADN y cuyos compañeros varones se robaron el crédito y la citaron como becaria.


-Isabella Helen (1921-2017), desarrolló un serie de técnicas para determinar la estructura tridimensional de las moléculas por cristalografía de rayos X. Pero el Premio Nobel de Química de 1985 se lo dieron a su esposo.


-Hedy Lamarr (1914-2000) una de las actrices más bellas de Hollywood, fue además una genial inventora que desarrolló, entre otras cosas, el wifi.


Los vemos en todas partes cuando decidimos ponernos las gafas ultra violetas, accionando la concientización. Esta metáfora feminista tiene su origen en el libro juvenil El diario violeta de Carlota, escrito por Gemma Lienas. Consiste en mirar el mundo desde una visión crítica y desde una perspectiva de género para ser consciente de las desigualdades entre hombres y mujeres.

¿Qué puedo hacer desde mi trinchera para cambiar estas ideas machistas? Cuestionar, leer sobre sororidad y enfrentar.

Es muy difícil acabar con los micromachismos si las respuestas que obtenemos quienes los combatimos son: “¡Que intensidad!” o “¡Estás exagerando!”. El machismo está muy arraigado en la sociedad, tanto en hombres como mujeres. La misoginia y el machismo interiorizados que nos duele reconocer y que replicamos sin titubear. Necesitamos rebelarnos y reaccionar, alzar la voz y por supuesto “desnaturalizar estos comportamientos” reconociendo que existen, que están presentes en todos los espacios, que están mal y que no se pueden seguir replicando impunemente.


Es hora de un despertar colectivo, no necesitamos aliados hombres, o simpatizantes mujeres, requerimos a personas desertoras del patriarcado.

Si quieres trabajar en la decodificación, programación y reivindicar tu vida, contáctame y agendemos un cita para comenzar este proceso hacia el empoderamiento, la equidad y el bienestar. Hazlo por las infancias y el ejemplo y legado que quieres dejarles.


Desde el amor, Alexa Castillo Nájera Zaliv
38 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo