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  • Alexa Castillo Nájera Zaliv

QUERIDA VULVA: SEXOESTIMA, LENGUAJE Y CULTURA

Actualizado: 9 jul 2021

¡Qué Vulvaridad! Tantos años siendo compañeras y ¿aún no tienes una relación intima con tu vulva y su anatomía? ¿No sabes cómo tratarla, ni cómo nombrarla? Respira, no estás sola, son años de programaciones para llevarte a este momento. Quédate, sígueme leyendo y comienza a potencializar tu sexo-estima.

Liberarte de los 4 jinetes del apocalipsis, no me refiero a los pasados: conquista, hambruna, guerra y muerte, ni tampoco a los futuros: la superpoblación, la globalización, la hiper-conectividad y la concentración de las cadenas de suministros. Me refiero al miedo, la culpa, la vergüenza y la inadecuación. Los encargados de destruir tu amor propio y de alimentar a tu auto-concepto con introyectos, falacias y expectativas cargadas de estereotipos y prejuicios.

El sexo biológico se refiere a los cuerpos sexuados de las personas: características biológicas (genéticas, hormonales, anatómicas y fisiológicas) heredadas genéticamente que definen corporalmente en Hembras XX, Machos XY e interseccionalidades combinación y/o mosaico XXY, XO.

Comencemos por el principio, te presento la vulva XX y su anatomía (Lo mejor que puedes hacer es re-conocer tu propia vulva)


Órganos sexuales pélvicos externos



Órganos sexuales pélvicos internos



La carga de la interpretación-percepción del lenguaje en nuestro auto-concepto, impacta directamente en nuestra sexoestima.
El Lenguaje como profunda resistencia a mis genitales. El binomio eterno que nos hace luchar entre las incongruencias que envuelven el ser una buena mujer (dama: moderada/inocente) vs mala mujer (perra-golosa)

Be a Lady they said (subtitulado)


La relación con mi vulva estuvo condicionada desde la infancia a lo prohibido, lo sucio, lo cochino, lo vulgar, al “déjate ahí”, “tienes que cuidarla y que nadie juegue con ella”. El no saber cómo llamarle, si flor, mariposa, tesoro o concha, ostra, cuca, panocha…


Toda esta carga sobre el “culto al cuerpo” el valor de la “belleza” el ser una dama (domus, la que no sale de casa, la domesticada), una niña bien, que se da a respetar, el no dar la nota, no ser sexualmente abierta y todo lo tóxico del amor romántico, puede desencadenar disfunciones de la vida erótica como la falta de deseo y de orgasmo. Podemos cargarle a la intimidad tantos introyectos, prejuicios y tabúes, que incluso, puede llevarnos a desear cancelar la sexualidad.


Los 4 jinetes del Apocalipsis fueron liberados por el patriarcado para que la mujer conociera el yugo de los juicios sociales. El primer jinete, la conquista, instalándonos la vergüenza sobre nuestros cuerpos. El segundo describe a la guerra, la culpa eterna sobre el placer. El tercero representa el hambre, el miedo a la información y a decir que no. El cuarto significa muerte, logrando la inadecuación de nuestros propios cuerpos y sensaciones.


Cuando trabajamos en nuestra sexoestima, evitamos rechazar y juzgar constantemente nuestro cuerpo y/o nuestros genitales. El sentirnos inadecuadas, nos hace perseguir el ideal de “mujer” que miramos en el cine, las redes sociales y las revistas. Nos comparamos constantemente con el photoshop, los mil filtros, con la edición, la iluminación de estudio y con modelos, actrices e influencers que dedican gran parte de su tiempo a trabajar en su aspecto físico.


La Cultura de la expropiación del cuerpo femenino y su placer, junto con la doble moral sexual del patriarcado, nos cosifica, nos despoja de nosotras mismas. El creer que está hecho para su consumo, fortalece el mito del porno como único modelo. El obsesionarse con la "perfección" de la imagen corporal como fuente de felicidad: tunearse en extremo, retocarse hasta la sombra, el blanqueamiento genital, la depilada infantil, la labioplastía para encajar en lo "normal", las dietas extremas que debilitan el alma, etc. alimentan la baja autoestima y fortalecen la gordofobia y el rechazo al cuerpo diverso.

Divagando desde que me acuerdo entre el ¿estoy fea?, ¿soy normal?, ¿huelo raro?, ¿a qué sabré?, ¿estoy sucia?, ¿así tengo que gemir?, ¿se supone que me tengo que venir de esa manera?, ¿así de rápido? Si finjo el orgasmo con mi pareja ¿aseguro su virilidad? (heteronormatividad), si no “tengo un orgasmo” entonces ¿soy frígida?

El medio digital MALVESTIDA se dio cuenta de todas estas cargas negativas hacia la vulva, creando junto a YOTELCO: #QueridaVulva una serie sobre vulvas y su placer! Les invitó a descargar la app (gratuita) y mirar la serie completa en @yoltecoplus ahí encontrarán esta divertida e informativa colección! Yo tuve el placer de colaborarles con el capitulo: Masturbación y prejuicios.

¿Por qué la responsabilidad de mi propio placer recae en mi pareja? Si el orgasmo lo quiero yo, ¿por qué no lo busco?, ¿por qué no me toco, ni me exploro, ni me huelo, ni me pruebo? ¿Por qué me da tanto miedo el apropiarme de mi ser? La respuesta: así nos educaron. La buena noticia: te puedes de-construir, para volverte a re-construir desde la mirada del buen trato: auto-cuidado y amor propio, llevándonos a la conquista de la sexoestima.


Vence tus temores y atrévete a cuestionar. Nos cuesta trabajo ser asertivas, saber qué sí y qué no queremos. Nos es complejo transmitir nuestro sentir adecuadamente y poner límites, por miedo a que nos llamen “loca” “histérica”, “puta”, “perra” y/o “toxica”.


Nos preocupa tanto el desempeño sexual, la imagen de nosotras mismas y/o la satisfacción de la otra persona, que limitamos nuestro libre fluir y nuestro erotismo por las culpas hacia nuestro propio placer. Tener fantasías y deseos sexuales es una potencialidad natural y nos lleva a desarrollar una salud sexual plena.


Mi auto-concepto está ligado a lo que pienso de mí y a lo que creo que la otredad (otras personas) piensa de mí, entonces para conquistar mi sexoestima, tengo que trabajar en la vergüenza que siento a mis sensaciones y mis deseos eróticos, recordando mi derecho a la privacidad. Lo que me produce placer, que es mío y que es privado, mientras no trasgreda los derechos y las voluntades de la otredad, es por consecuencia valido.

Las nuevas experiencias me van a ayudar a re-descubrir desde la auto-exploración qué sí es para mí y qué no es para mí, bajo mi propia mirada.

Puedo quizás preguntarme si me interesa sondear el cannabis y su relación con el auto-erotismo. El bodysex como técnica de placer en solitario. El mundo del BDSM (bondage-dominación-sado-masoquista), probar con látigos, floggers, amarres, suspensiones, vendas en los ojos, esposas y más. Explorar técnicas de rehabilitación de piso pélvico o utilizar juguetes sexuales, el potro del amor, aceites térmicos, así como leer sobre las propuestas del poliamor y los efectos nocivos del amor romántico.


El mundo erótico es basto y diverso. Está esperando a que te liberes de prejuicios, a que decidas entregarte al bienestar y a fortalecer tu sexoestima. Recuerda que ésta depende de tu relación con el placer, de tu actitud y de lo que decidas proyectar. Si quieres un acompañamiento personal, contáctame y agendemos una cita.
Desde el amor Alexa Castillo Nájera Zaliv


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